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Cómo hacer proyectos de ‘lettering’ sin saber de ‘lettering’

A veces no hay que saber de algo sino ponerle ganas para sacarlo. Y es lo que pasa con el lettering. Y es lo que te vamos a contar en este post, con un pequeño truco llamado sellos caucho que te va a permitir hacer proyectos muy chulos pero sin necesidad de ser un/a experto/a en el arte de dibujar letras.

 

El ‘lettering’, la tendencia del momento

Es posible que no conozcas el lettering por su nombre… pero seguro que lo has visto. Su aspecto es tal que así:

 

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¿Te suena, verdad? Porque ahora mismo el lettering está por todas partes. Cualquier terraza que mime un poco su imagen utiliza el lettering para informar de los platos del día, los locales modernos que están abriendo en las ciudades tiran de estas letras hermosas para decorar sus interiores (y el cartel del local también, ¿por qué no?), en los lineales de tu supermercado seguro que has visto indicativos y hasta productos cuyo logo está diseñado en base a letras perfectamente caligrafiadas y con formas sugerente. Y sugerentes no por voluptuosas, claro, sino porque evocan alguna imagen o concepto muy concretos. Ése es el arte del lettering: es capaz de comunicar ideas muy potentes y realidades muy concretas sólo usando de letras. Nada más y nada menos.

Y ahora llegamos a la parte interesante. ¿Cómo puedes hacer lettering si tus aptitudes para el dibujo (como las mías) se detuvieron en la educación primaria?

 

Sellos caucho, tu amigo invisible

Sí, bueno, invisible. Ahora verás por qué nos referimos a los sellos caucho así pero son muy visibles y muy palpables y en las tiendas online de sellos vas a encontrar diseños de todo tipo para todo tipo de proyecto.

Si decimos que son “invisibles” es porque ése es su papel en el lettering. Aquí va el truco. Si no se te da bien diseñar letras lo único que tienes que hacer es comprar sellos caucho con una tipografía que te guste o con la palabra que te interesa dibujar… y estampar sobre una cartulina (o el soporte que quieras).

Así ya tienes una base. Luego sólo tienes que repasar esa frase con un rotulador o pluma o l oque quieras… poco a poco, resiguiendo la silueta que ha dejado del sello y siendo muy cuidadoso/a en los detalles para que la imagen quede muy pulida. Y así ya tienes un lettering chulo para usarlo en lo que quieras. Además al repasarlo a mano el efecto es tan artesanal como en el lettering “sin truco”.

Y, punto extra, puedes añadir todos los elementos que quieras a tu frase estampada. Si te interesa destacar una palabra de la frase, repasa el trazo. Que quieres dar sensación de movimiento, añade unas líneas delgadas como se hace en los cómic cuando algo se mueve o añade patrones (espirales, por ejemplo) que den idea de fluidez. Al fin y al cabo es crear y seguro que se te ocurren mil ideas para que el diseño final esté exactamente a tu gusto.

Así ya puedes crear carteles en lettering para lo que quieras, para regalos, como invitaciones, para rotular tu tienda si quieres. Y si te gusta y vas haciendo, a medida que cojas más práctica ya casi ni te hará falta el primer paso. ¿Ya sabes a qué le vas a dedicar tu primer lettering?

 

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