proteccion moto

Cómo ir en moto protegido del resto de conductores

Todos somos conscientes del hecho de que montar en moto puede llegar a ser una actividad peligrosa. Pero no todo el mundo tiene en cuenta que, en cierta medida, se debe a la peligrosidad que aporta el resto de conductores de la carretera. Porque, incluso aunque lleves las mejores protecciones de Martimotos, un conductor agresivo puede terminar haciéndote mucho daño.

Para protegerte de ellos, te recomendamos que sigas los siguientes consejos.

Iluminación

Una de las mejores cosas que puedes hacer es aumentar el número de luces que tienes en tu motocicleta. Agregando más, estás aumentando la intensidad total de la luz que produces hacia el tráfico que se acerca. Esto te hace destacar para que aquellos que conducen vehículos próximos puedan verte fácilmente.

Del mismo modo, reemplaza siempre que sea necesario las luces de tu moto con tal de asegurarte de que proporcionen la luz más intensa posible. Así, te asegurarás de que otros te vean con la suficiente antelación.

Tu propia conciencia personal

Otra forma en que puedes protegerte de otros conductores es aumentar tu propia conciencia personal de lo que está sucediendo a tu alrededor. Cuando aumenta tu conciencia situacional mientras conduce, estás aumentando tus probabilidades de

olor tabaco

Eliminar el olor a humo de la casa

Cuando fumamos, o vivimos con una persona fumadora, y no de cigarrillo electrónico, sino del tradicional, lo más habitual es que los muebles, alfombras y otros elementos del hogar se contaminen de este olor tan característico a nicotina. Y, en muchas ocasiones, la batalla por eliminarlo está perdida desde el principio.

Sin embargo, hay maneras de retirarlo con éxito. A continuación, te contamos algunas maneras de conseguirlo.

Ventanas abiertas

Puede que no sea compatible con el invierno, pero puedes intentarlo el resto del año. Airea la habitación abriendo las ventanas y deja que el aire de afuera haga su función.

Si te atreves a intentarlo, incluso, en época de frío, es probable que haya suficiente con 20 minutos o media hora.

Tratamientos regulares

Si la persona fumadora en cuestión no deja el tabaco, tendrás que ir abriendo las ventanas de manera habitual, o bien, optar por otro tipo de posibilidades, puesto que el tabaco se seguirá acumulando y será necesario eliminarlo de una manera más drástica.

Para ello, tendrás que lavar las paredes y los tejidos afectados, al menos, una vez al mes, para poder reducir la cantidad de humo que se acumula en ellos. Puedes valerte de un